Qué soñamos según la etapa de la vida: infancia, adolescencia, embarazo y vejez
Los sueños no son iguales a los 5, a los 25 o a los 70 años. Cambian con el desarrollo del cerebro, con las preocupaciones de cada etapa y con nuestras circunstancias, como el embarazo o una jubilación.
Este repaso resume lo que la investigación ha descrito sobre los sueños en las distintas etapas de la vida, para ayudarte a leer los tuyos o los de quienes te rodean con más contexto.
- Los niños pequeños sueñan cosas simples y con animales; los sueños se vuelven narrativos hacia los 7-9 años.
- En cada etapa predominan las preocupaciones de esa etapa (hipótesis de continuidad).
- El embarazo suele traer sueños más vívidos, en parte por el sueño fragmentado.
- En la vejez son frecuentes los sueños con el pasado y con seres queridos fallecidos.
Infancia: sueños sencillos y muchos animales
David Foulkes siguió durante años a niños en laboratorios de sueño. Concluyó que los sueños de los más pequeños (hasta los 5 o 6 años) son breves, estáticos y poco narrativos: un animal, una situación sencilla, pocas emociones. A medida que se desarrollan la imaginación y el lenguaje, los sueños se hacen más largos, con personajes y acción, hacia los 7-9 años.
Los animales son muy frecuentes en los sueños de los niños, y las pesadillas son habituales entre los 3 y los 8 años aproximadamente. Si un niño tiene pesadillas, suele ayudar un ambiente tranquilo, una rutina estable y tranquilizarle sin quitar importancia a lo que siente.
Adolescencia: identidad, amigos y presión
En la adolescencia aumentan los sueños con amistades, parejas, el aspecto físico y la presión de rendir. También son más habituales los sueños de exámenes y de situaciones sociales embarazosas. Los cambios de sueño típicos de esta etapa (acostarse tarde, dormir poco) influyen en la cantidad y el recuerdo de sueños.
Vida adulta: trabajo, familia y preocupaciones
Entre los adultos predominan los sueños con el trabajo, la pareja, la familia y las preocupaciones prácticas. La hipótesis de continuidad se aprecia con claridad: quien está cambiando de trabajo sueña con jefes y oficinas; quien acaba de ser padre, con bebés y cuidados.
Los sueños típicos como caer o ser perseguido siguen presentes, pero con menor frecuencia que en la juventud. Más en los sueños más comunes del mundo.
Embarazo: sueños vívidos y bebés
Muchas embarazadas describen sueños más intensos y más recordados. Hay varias razones: los cambios hormonales, el sueño más fragmentado (se despiertan más veces y recuerdan más) y las preocupaciones propias de la etapa. Son frecuentes los sueños con bebés, agua, partos, olvidar al bebé o perder algo. Casi siempre reflejan ilusión mezclada con miedo a no estar a la altura, y son normales. Tienes más en nuestras fichas de soñar que estás embarazada y soñar con un parto.
Madurez y vejez: recuerdos, pérdidas y calma
En la madurez y la vejez es habitual soñar con personas del pasado, lugares de la infancia y seres queridos fallecidos. Con la edad, el sueño es más ligero y se despierta más a menudo; suele disminuir el recuerdo de sueños, aunque quienes se despiertan en REM pueden recordar más. Soñar con quienes ya no están es muy frecuente (hay un artículo dedicado: soñar con personas fallecidas).
Cambios vitales: mudanzas, rupturas y duelos
Más allá de la edad, los momentos de cambio dejan huella en los sueños: una mudanza, un divorcio, una enfermedad, un nuevo trabajo. En esas épocas es normal que los sueños aumenten en intensidad y que aparezcan con más frecuencia casas, caminos, viajes y puertas. Observarlos puede ayudarte a ver cómo estás procesando el cambio.
Mirar tus sueños a lo largo de los años
Si llevas un diario, verás que tus temas cambian con tus etapas. Es una buena herramienta de autoconocimiento. Puedes empezar hoy mismo con nuestro diario de sueños.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad empiezan los niños a soñar?
Los recién nacidos pasan mucho tiempo en sueño REM, pero no se sabe qué experimentan. Los niños pueden relatar sueños sencillos desde los 3 o 4 años.
¿Son normales las pesadillas en los niños?
Sí. Son especialmente frecuentes entre los 3 y los 8 años. Si son muy frecuentes o intensas, conviene consultar con el pediatra.
¿Por qué sueño tanto en el embarazo?
Por los cambios hormonales, el sueño más fragmentado y las emociones propias de la etapa. Es normal y suele ser transitorio.
Fuentes y lecturas
- Foulkes, D. (1999). Children's Dreaming and the Development of Consciousness. Harvard University Press.
- Foulkes, D. (1982). Children's Dreams: Longitudinal Studies. Wiley.
- Domhoff, G. W. (2003). The Scientific Study of Dreams. APA.
- Hall, C. S. y Van de Castle, R. L. (1966). The Content Analysis of Dreams. Appleton-Century-Crofts.
Contenido divulgativo. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.